8 DE MARZO: NADA QUE FESTEJAR
2010-03-07 19:36:26El 8 de marzo es recordado mundialmente como el Día Internacional de la Mujer, impulsando campañas comerciales machistas y reproduciendo roles de género opresivos. Así se lava de significado este día y lo que significa en la lucha histórica contra el Patriarcado y el Capital.
Esta fecha es recordada por nosotros como el Día Internacional de las Mujeres Trabajadoras, reivindicando a las compañeras que cayeron hace 102 años a manos de la patronal, en su lucha por mejoras en las condiciones laborales. Fueron quemadas vivas por la patronal en el momento en que se encontraban tomando la fábrica como medida de lucha.
Las condiciones que llevaron a las compañeras a la lucha aun hoy no han cambiado, porque a pesar de haber conseguido conquistas parciales, sus demandas no han sido satisfechas. Por esto seguimos levantando la lucha de aquellas compañeras, hay que seguir peleando por nuestras reivindicaciones, pero comprendiendo que éstas no podrán ser totalmente satisfechas dentro del marco del Capitalismo y el Patriarcado. La opresión a los trabajadores y trabajadoras está avalada y legitimada desde el Estado, y mientras éste exista no podrá ser eliminado ningún tipo de opresión. Tanto hombres como mujeres tenemos que dar la lucha ya que somos igualmente desposeídos de los medios de producción. Sin embargo, las mujeres nos encontramos en una situación más desventajosa, a causa de nuestra doble opresión. Nosotras somos oprimidas como el resto de nuestros compañeros por pertenecer a la clase trabajadora (desposeída de lo esencial para vivir) y a su vez también lo somos por los hombres, y a esto no escapa la clase trabajadora. La cuestión de género es transversal a todas las clases sociales, sin embargo, esta golpea con más fuerza a las mujeres trabajadoras, por quienes tomamos partido. Es nuestro rol social, establecido por el Patriarcado, el de la sumisión. Es nuestro deber luchar por la igualdad y llevar esa lucha adelante codo a codo con nuestros compañeros de militancia, de trabajo, de estudio, en nuestra casa, etc.
La feminización de la pobreza, la precarización laboral y los salarios más bajos, son las consecuencias de la condición social de la mujer. Se desvaloriza nuestro trabajo. Somos víctimas de diferentes tipos de violencia, sin embargo, la sociedad hace vista gorda sobre esto.
Hoy, en un contexto de crisis económica, donde las variables de ajuste (despidos, salarios comidos por la inflación, suspensiones, tercerización y flexibilización laboral), recaen duramente sobre la clase trabajadora en general, es aún peor la situación de la mujer trabajadora por la precarización de su condición laboral. Y además de esto, somos nosotras las que debemos lidiar con la presión social de ser las sostenedoras del hogar y la familia.
La única opción es luchar. Es insostenible la situación de la mujer trabajadora que debe soportar las humillaciones del patrón en el trabajo, en su estructura familiar, y en todos los ámbitos de la vida.
Es por todo esto que el 8 de marzo no es una fecha para festejar, ni es solo la cristalización del hecho histórico de las compañeras asesinadas en Nueva York. El 8 de marzo es un día más para salir a la calle a reclamar lo nuestro, un día para pelear codo a codo con todas las mujeres víctimas de abusos, violaciones, maltratos laborales. Un día para que muchas mujeres que no se reconocen parte de las oprimidas lo hagan a partir de ahora y salgamos a luchar todas juntas. Un día para continuar la lucha contra la desaparición de cientos de mujeres víctimas de la trata de personas y contra el femicidio.
Sabemos que no vamos a conseguir nada a través de las instituciones burguesas (aun cuando estén encarnadas por mujeres), porque su función es mantener la opresión y explotación de la clase laboriosa. Por esto, es que la lucha va más a fondo compañeras y compañeros. La destrucción del Patriarcado vendrá de la mano de la destrucción de todo tipo de opresión. Y tomamos la experiencia de las trabajadoras de Cotton para continuar su lucha.
¡Contra toda forma de violencia y opresión hacia las mujeres!
¡A igual trabajo, igual salario! ¡Basta de discriminación laboral!
¡Basta de femicidios, abusos y violaciones!
Por el derecho a decidir sobre nuestros cuerpos. ¡Aborto legal, seguro y gratuito!
¡ORGANIZACIÓN DE LAS TRABAJADORAS!
¡¡ARRIBA LAS Y LOS QUE LUCHAN POR LA IGUALDAD!!
Semana de Enero de 1919 - De la huelga a la insurrección - ¡A 91 años la recordamos y seguimos la lucha!
2010-01-25 20:46:48Semana de Enero de 1919
De la huelga a la insurrección
¡A 91 años la recordamos y seguimos la lucha!
- Exposición de material fotográfico sobre las grandes insurrecciones en Argentina desde 1919 hasta el 2001

- Música
- Reproducción de material audiovisual
- Mesa de difusión de material anarquista
- Buffet a precios populares
Sábado 30 de enero - 19 hs.
En la Biblioteca Popular José Ingenieros “74 años de lucha”
Ramírez de Velazco 958
Te acercan los colectivos: 15, 19, 24, 34, 39, 42, 55, 57, 65, 71, 76, 78, 87, 93, 106, 109, 110, 111, 112, 127, 141, 151, 162, 166, 168 (ex – 90), 176. Subte: Estación Malabia o Dorrego de la Línea B. Tren: Estación Chacarita (Línea San Martín)
Convocan: Acción Directa Estudiantil - Biblioteca Popular José Ingenieros - La Peste (Colectivo Libertario) - Red Libertaria de Buenos Aires - Silbando Bembas.
Hijos del Pueblo Nº20
2010-01-12 20:00:28Fecha: Enero/Febrero 2010
Sumario:
- Cartelera (pág. 2)

- Rafael Barrett: El cronista social del yerbatal (pág. 3)
- El Gobierno y la oposición juegan para el Capital (pág. 4)
- En defensa de la movilización (pág. 5)
- Los obreros le paran la mano a la patronal (pág. 6)
- Una trinchera bajo tierra (pág. 6)
- Los anarquistas y las organizaciones sindicales existentes (pág. 7)
- Huelga Insurreccional de Enero de 1919 (pág. 8)
“Toda nuestra producción es un contrasentido. Al negocio no le interesan las necesidades de la sociedad, solo trata de aumentar las ganancias del negociante. Por eso, la industria fluctúa constantemente y está en una crisis crónica”
Piotr Kropotkin
Firmes entre la tormenta
Ha comenzado el año de la farsa del Bicentenario, con escándalos, idas y vueltas entre los poderosos. Mientras tanto, los oprimidos vemos pasar su novela como si fuera una más de las tantas basuras que pueblan la televisión. Acusaciones, despidos, apoyos, todo eso no significa nada frente a la realidad que se muestra, cruel, negra y palpitante detrás de los brillos de las mentiras. Los chicos mueren de hambre, la desocupación crece, los sueldos alcanzan cada vez menos. Y de estos ni el gobierno ni la oposición se acuerda, salvo cuando los necesitan para poner el voto en la urna.
Sin embargo, para los anarquistas el Bicentenario tiene otro sentido, uno muy distinto al de la mentira oficial llamada “patria”. Nos recuerda irremediablemente al otro Centenario, al de 1910, un año fatídico para nosotros. Hasta los más furiosos detractores del anarquismo reconocen que hasta ese momento, el movimiento obrero y social estaba hegemonizado por el ideal libertario. Fueron quienes nos precedieron los que crearon las primeras organizaciones obreras y con organización y lucha, levantaron la dignidad proletaria, rebelde, estoica y desafiante. Las represiones no se hicieron esperar, tanto en los palos y balas, como en las leyes. Sin embargo, todo esto cobró características espectaculares al aproximarse el Centenario. El miedo de que la insurgencia obrera, inspirada por los anarquistas, arruinaba la gran fiesta de la burguesía, los aterraba. Y es así que para dar una “buena imagen al mundo” descargaron sobre los luchadores la brutalidad de una reacción inédita hasta el momento. Detenciones, muertes y deportaciones estuvieron a la orden del día, siendo los libertarios los primeros en la lista. Historias desgarradoras de sangre y torturas nos llegan de aquellos días, y nuestro corazón se inflama al recordar a los caídos.
Es así que hoy, cien años después de aquella cacería, el poder y los gobiernos (nacional, provincial y porteño) parece que compitieran en la represión a quienes luchamos por nuestra dignidad, o simplemente nuestra supervivencia. A los palos de la Bonarense sobre los obreros de Kraft se suman, al terminar el 2009, los de Ingeniero White. Imágenes que en las vísperas de las fiestas llegaron a todas las familias reunidas de la región nos mostraban a la policía golpeando a mansalva, los obreros ensangrentados y el vano refugio que habían buscado en una iglesia. Como no podía ser de otra manera, el cura abrió las puertas de par en par, sellando una alianza milenaria entre Iglesias y Represión.
Pero no desesperamos, porque aunque peguen y encarcelen, la resistencia es imparable. Allí están como muestra los obreros de Bosch, que se decidieron a romper la farsa de la legalidad y tomar la planta. O la incansable lucha de los compañeros del Subte y Kraft.
Allí estamos y estaremos, firmes y solidarios, porque las represiones que tanto conocemos no van a poder vencernos. Porque cien años después, todavía resistimos, y lo vamos a seguir haciendo mientras exista la injusticia que se manifiesta en el Estado y el Capital, hasta que estos dos monstruos sean barridos por los anarquistas, al fuerte grito de LIBERTAD.